Las curvas de tu cuerpo

Mi mente queria ir rapido, analizarte en un segundo para más rápido darme el deleite de rebuscar los recovecos de tu cuerpo, sin embargo, los ojos te miraban como analizando una de las mejores meravillas jamas vista, acariciando cada mirada, sintiendo cada sonido y escuchando cada caricia.
Los oidos tenian un enorme plan escuchar tu voz dulce y delicada, intentando, escuchar una sonrisa, susurrarte algo al oido y más tarde poder oirte gritar mas de placer que de terror.
Al parecer, las manos, tenian otro plan, ellos querian rozarte con suavidad, sucar tus curvas con un dedo hasta llegar al pelo, deleite de mis ágiles dedos, que entre boscosa selva se detenian a descansar, por otra parte, mis labios tenian otra idea, comerte enterita, empezando por otus ojos y bajando lentamente, por tu cuello hasta llegar a la pelvis donde poder cojer fuerzas para, más tarde bajar hasta tu puvis donde poder darme un festin seguir bajando por la entre pierna hasta tus rodillas, y desde ahí volver a recorrer el camnijo hasta llegar a juntar tus ojos con los mios, eso claro, sin saltar ni una sola parada de las realizadas a la bajada al valle infinito de tu cuerpo.
Sin envargo,el corazón cojio todos aquellos deseos, los valoro, y pienso que debia uir por miedo a todo lo que este cuerpo queria sentir junto a aquel cuerpo.

Historias


Detras de cada nota hay mil historias.
Cien historias alegres.
Cien historias tristes.
Cien historias de superación.
Y otras cien de amor.
Cien historias de amistad.
Cien historias de cariño.
Cien historias tan simples como el respirar.
Cien historias pacientes.
Cien historias de suspense.
Cien historias de amor por la musica, por el arte, por la vida...
Cada nota es como una explosión de millones de colores

Desesperación.

Tiró de la piel,
miró abajo,
su corazón, 
parado.

Mordió una uña,
sabor, 
amargo.

Rascó su cabeza,
perdió un mechón.

Escuchó,
un canto de sirena.

Miró un lado,
miró otro lado, 
y sin más, 
sintió la arena entre sus piernas.

Susurros.


Las cortinas fueron acariciadas con suavidad por el viento, que se desliza entre imposibles barrotes y ventanas con el simple proposito de demostrar su preciosa voz entre las paredes de tu cuarto casi claustrofóbico.
Cerrar los ojos, inspirar, expirar y sentir su cuerpo, escuchar su voz.

Cambio.


Ya me cansé de ver marrones y turbias persianas por mis ventanas, ahora quiero ver el cielo.
Quiero ver brillantes y pequeñitas luces en el cielo en lugar de ver grandes y luminosas luces atadas a insignificantes palitroques.
Quiero oír un fluir juguetón y saltarín, no ese goteo incesante y enervante.
Quiero sentir el calor de ese gran astro, iluminar mis pasos con sus rallos, no sentir el calor asfixiante de la lampara a la que soy atraída como una polilla más...

Vive...


Va con sus tacones de charol rojo en los pies, su pamela blanca bien calada en la cabeza, sus labios bien maquillados y ,como no, una mirada siempre alfrente. Sin embargo, él con la primavera aun en su cuerpo, camina mirando al suelo y casi sin hacer ruido intentando pasar desapercivido, intentando cernir sobre él todas las nuves del cielo.
Un toc, toc y un sesear característico de su cuerpo de repente, se cruzaron. Las nubes se disiparon y, sus zapatitos de charol rojo brillaron.

Encerrarte en los recuerdos.

Agarrarte a unos ojos que ya no observan, si quiera miran de refilón los tuyos pero no mas que intentando adotar una nauseabunda rutina sin sentido.
Agarrate a un cuerpo que ya no es cuerpo sólido sino la columna de humo que dejó levantada su presencia de hace años.
Insisitir en un recuerdo que ya no es recuerdo vivo, sino el vago recuerdo de lo que ya murió en el alma.
Apoyarte en un vaston de caduca madera que ya no es madera, ni arbol, ni vida, sino una asquerosa monotonía, un enervante toc, toc, toc, toc... como el traqueteo de un caballo ya viejo que parece tener la silla incrustada a su viejo lomo.
Reiterar en un perfume, que ya no perfuma sino apesta por tu afan de no abrir la ventana y renovar el aire, aire ya caduco que te mantiene en tu sueño.
Aislarte en recuerdos, miradas, apoyos que no eran mas que un espejismo de tus deseos.