Piojos


Azul-grisaceo

Pura ternura tras una armadura de piedra. 
Si no fuera un estereotipo...

Azul-verdoso

Incertidumbre, rabia, aprecio, tristeza, dolor, cariño. Mucho cariño.
Puedes conmigo

Marrón-verdoso

Es tan pequeño, tan tierno, tan desconcertante. Entrañable.
Yo estaré contigo

Marrón miel

Me encantan esos escudos tan alegres.
Necesito aprender

Marrón

La quiero
Miente
Duele
Miente

Marrón oscuro

Tiene miedo, lo se, solo intenta que no le hagan daño.
Quiero ayudar, no te haré daño.

Negro

Con un momento podría hablarte de su vida sin duda alguna, 
Un momento allí podían ser horas...
Será nuestro secreto.

Llegando a la nada


Se dieron la mano, se miraron y sonrieron.

Como aquella vez que el mundo creyó que los grandes tabús de la humanidad se habían eliminado. Esa sonrisa acompañada de una mirada de esperanza. Esa sonrisa que grita "¡POR FIN!". Esa sonrisa que se engrasa en las lágrimas de todos los intentos que fueron fallidos.

Subieron muy rápido las escaleras hasta llegar a aquella enorme ventana. 

Como sus corazones, frenéticos ante aquel enorme árbol que, siempre espera al murmullo de una guitarra romántica o un arpa rasgada para mover suavemente una de sus ligeras ramas. Que espera a lo agresivo de un piano español o una caja marcando una marcha para sacudir rápidamente a todos los pajarillos que cómodos descansaban a esa hora en la que las nubes se almidonan de naranja espuma.

Todo se llenó de cristales y echaron a volar.

Como aquella primera golondrina de la primavera que desde lo más alto de aquella cornisa se dejó caer con los ojos cerrados, las alas abiertas y el corazón a punto de estallar. Pero sintió una suave brisa en las plumas y, es que, antes si quiera de poder abrir los ojos ya había alzado el vuelo.

Las sonrisas fugaces
te harán volar

Y vivir.

Te tengo
entre mis brazos

Quiero unirnos en
uno solo,
intentar fundirnos
eternamente y tu
realmente quieres
otorgarme el beso inmortal.

Mucho es lo que el
uno sin el otro debemos vivir,
como un conjunto.
Honestamente, ya habrá tiempo de
olvidarnos juntos.

Lo rompieron todo.


Dejé la luz encendida para no dejar entrar a mis demonios y, aún así, entraron, entraron e hicieron daño a la único que no debían dañar, dañaron la estabilidad, dañaron la confianza y luego, a plena luz del día salieron y pude verlos, pude verlos tranquilos paseando por el cuarto, riendo al ver mi intento de lucha, admirando mi frustración y disfrutando de mis días de absoluto cansancio, de los días que, muy probablemente, estaría dispuesta a rendirme.

Y ahora les apago la luz pero, algunos aprendieron a brillar en la oscuridad y, si les enciendo la luz ya no les asusta acercarse cada vez un poco más a mi cama porque, ya saben que no gritaré, que no lloraré, ya saben que rompieron la caja donde estaban las sensaciones.

No te dejes atrapar por ellos.

Y no hay nada.


Y, esta vez, tu entrada en escena no me dio para escribir ni un solo párrafo.

Será cierto que las musas se gastan, que dejan de funcionar, que se rompen, que se les acaban las pilas.

Pero es que cuando la historia es siempre la misma, se acaban las nuevas sensaciones sobre las que escribir porque, escribir mil veces lo mismo no es sencillo.

Porque hace meses que mi mente montó una hoguera en mitad del parque y quemó todos los archivos de tus recuerdos así que ya no había por qué apenarse, porque ya no había nada porque no quedaba ni una micra de esa musa, porque la quemé como a las brujas.

¿Te quedas o te vas?


Estas con un pie en la más inmensa nada, un pie que flota en el aire del "qué más da" en el aire del "deja que todo pase"

Tienes un pie anclado a lo más hondo de la tierra, tierra de "yo controlo mi destino" tierra de "pase lo que pase"

Tienes un brazo amarrado a un árbol por una cuerda que no te deja caer al precipicio, una cuerda que te ata a este mundo terreno.

El otro brazo está estirado hacia delante como el niño que quiere alcanzar unas galletas del están de arriba, como el anciano que intentar agarrarse a la mano de su nieto para echar a andar

Los ojos siempre cerrados mirando tu mundo mental porque no hay nada que de más paz, no hay nada que pueda alegrarte más.

Puede que estés al borde de la existencia infinita

"El pasado es para los que no luchan el futuro"


Y, sí, el caso es que te quise, te necesité, te tuve sin tenerte y te tuve teniéndote.

Te reí, te lloré, te grité, te mire a los ojos, te soñé y nos soñamos.


Pero ya no te quiero ni te necesito y lo curioso es que sin tenerte te tengo y no teniéndote no te tengo.

Y ya no te río pero, tampoco te lloro, y no te grito ni te miro a los ojos porque ya no nos soñamos porque, ya no estás en mis sueños.


Porque ahora ya no es antes porque ahora es más un luego.