Triste la mirada del niño
que no jugó sin prisas.
Triste la mirada del joven
que no murió de amor.
Tristes los ojos de aquel hombre
que no sintió la vida.
Tristes la pupilas cansadas
del que no vivió la muerte.
Quizá suene bonito esto que acabo de escribir o quizá seas capaz de ver el trasfondo de mis palabras y te aterre que sea capaz de pensar estas cosas, sea como sea para mi esto no es un pensar frío, para mi esto es aparentar que soy un alma libre del lastre de otras personas un alma pura que sabe que es alma y que siente que es cuerpo.Quizá mi único problema sea que ni siquiera yo sé quien soy, quizá mi mayor problema es no tener una identidad clara, quizá mi problema sea esa dualidad que decidí crear en mí innecesariamente.